La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York anuló la sentencia que obligaba a la Argentina a pagar más de USD 16.000 millones por la expropiación de YPF en 2012.
El fallo deja sin efecto la decisión previa de la jueza Loretta Preska y redefine el eje del litigio: la expropiación debe analizarse bajo el derecho público argentino, no como un contrato entre privados.

La resolución implica un alivio financiero inmediato para el país y reconfigura uno de los conflictos judiciales más costosos de su historia reciente.
El tribunal fue categórico al evaluar los argumentos de los fondos demandantes:
En términos prácticos, la condena multimillonaria queda desactivada, aunque el proceso judicial no está completamente cerrado.
El conflicto se remonta a la decisión tomada en 2012 por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de expropiar YPF.
Esa medida derivó en un litigio internacional que durante años expuso a la Argentina a un riesgo económico sin precedentes.
Lo que dejó el proceso:
El gobierno de Javier Milei recibe la decisión como un respaldo clave a su estrategia económica.
La anulación del fallo:
Desde la Casa Rosada destacan que el fallo marca un punto de inflexión en la relación con inversores y organismos internacionales.
La decisión también se da en un escenario internacional distinto, con Donald Trump nuevamente en el poder en EE.UU.
Según analistas, este contexto:
No obstante, el fallo no menciona explícitamente factores políticos externos, por lo que cualquier interpretación en ese sentido debe tomarse con cautela.
Aunque la decisión representa una victoria clave, el caso podría continuar en otras instancias judiciales.
Lo que tenés que saber:
El fallo marca un antes y un después en el caso YPF y abre una nueva etapa para la Argentina en el frente judicial y económico.