El Gobierno nacional acelera la redacción de una reforma política que promete generar alto impacto en el sistema democrático argentino. El eje central del proyecto es la posible eliminación de las PASO, una medida que el oficialismo impulsa como prioridad dentro de su agenda legislativa para 2026.
Según fuentes cercanas a la mesa política, el borrador aún no fue distribuido de manera completa, aunque se espera que quede definido en los próximos días. La intención oficial es girarlo al Congreso de la Nación la semana próxima, aunque reconocen que los tiempos podrían modificarse según el clima político.
En este contexto, la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias aparece como la opción “de máxima”. Sin embargo, dentro del propio oficialismo no descartan alternativas intermedias, como una eventual suspensión del sistema, en caso de no reunir los consensos necesarios.
El proyecto no se limita únicamente a las PASO. También incluye modificaciones en el régimen de los partidos políticos y en el esquema de financiamiento de campañas electorales, con el objetivo de optimizar el uso de recursos.
Desde el entorno presidencial sostienen que la reforma apunta a generar un sistema “más eficiente”, aunque admiten que todavía hay puntos en discusión y que el texto final podría tener cambios antes de su presentación formal.
La iniciativa avanza en medio de tensiones internas y una coyuntura compleja. Investigaciones judiciales que involucran a funcionarios del Gobierno suman incertidumbre y podrían impactar en los tiempos legislativos.
Algunos sectores consideran que este escenario podría postergar el tratamiento en el Congreso. Aun así, la reforma política se mantiene como uno de los principales objetivos del oficialismo para el próximo año.