Algo cambió en Santa Fe y los números lo confirman. En enero de 2026 se registraron apenas 12 homicidios en toda la provincia. Es el nivel más bajo de los últimos 25 años. La pregunta que muchos se hacen es simple: ¿por qué bajaron tanto los asesinatos en un territorio que durante años fue sinónimo de violencia? La respuesta está en una decisión política concreta y en un plan que apuntó directo al corazón del problema.
La caída histórica de los homicidios en Santa Fe está directamente ligada al Plan Bandera, la estrategia de seguridad lanzada por el Gobierno de Javier Milei tras asumir en diciembre de 2023. El foco fue claro desde el primer día: combate al narcotráfico y al crimen organizado, especialmente en Rosario, una ciudad que durante años encabezó los rankings de violencia en el país.
Para entender la magnitud del cambio, alcanza con mirar los números. En enero de 2022, Santa Fe había registrado 45 homicidios. En 2023 fueron 41. En 2024, ya con el Plan Bandera en marcha, la cifra bajó a 29. En 2025 hubo 33 asesinatos y, finalmente, en enero de 2026 el número cayó a 12. No es un dato aislado: es una tendencia sostenida a la baja.
El informe oficial analiza los homicidios dolosos ocurridos entre el 1° y el 31 de enero desde 2014 hasta la actualidad, con especial atención en los departamentos Rosario y La Capital. Los datos surgen de un trabajo conjunto entre áreas judiciales y policiales, incluyendo las 19 Unidades Regionales y la Secretaría de Política Criminal y Derechos Humanos de la Fiscalía General.
Cuando se habla de homicidio, el reporte incluye todos los casos en los que una persona mata a otra de forma intencional. Esto abarca tanto homicidios simples como agravados, y también hechos vinculados a otros delitos, como robos o violaciones seguidas de muerte. Es decir, no hay maquillaje de cifras: se mide todo de manera clara y uniforme.
Rosario, históricamente el epicentro de la violencia, muestra uno de los cambios más fuertes. De los 12 homicidios de enero de 2026, ocho ocurrieron en ese departamento. Para ponerlo en contexto, en enero de 2014, 2015 y 2022 la ciudad llegó a registrar hasta 28 asesinatos en un solo mes. En la capital provincial se contabilizaron apenas dos casos.
Otro dato clave: en 15 de los 19 departamentos de Santa Fe no se registró ningún homicidio durante todo enero. Esto muestra que el impacto del Plan Bandera no fue solo urbano, sino también territorial.
La baja récord de homicidios en Santa Fe no es casualidad. Es el resultado de una política de seguridad dura, sostenida y enfocada en desarmar las estructuras del delito. Por primera vez en décadas, la violencia retrocedió y dejó un dato que marca un antes y un después en la provincia.