Una foto y una reunión bastaron para encender las alertas. Karina Milei posó junto a Cristian Ritondo y Diego Santilli en Casa Rosada, con su hermano, el presidente, en segundo plano. La imagen no cayó bien en los armados libertarios del Conurbano, donde algunos ven esta movida como una posible avanzada del PRO sobre las listas locales de La Libertad Avanza.
El problema de fondo es claro: hay pocos espacios para repartir y muchos que se sienten con derecho a ocuparlos. En varios municipios, la interna libertaria ya está al rojo vivo, con rupturas, disputas de poder y conflictos con los que llegaron de la mano de Patricia Bullrich. A eso se suma el fuego cruzado entre Santiago Caputo y Sebastián Pareja, el armador político de Karina Milei, lo que agrava aún más el escenario.
En San Martín, el armado libertario que encabeza Marcelo Gil Ballester deja en claro que no quieren sumar más tensión. “Acá hay poco para dar y muchos creen que ya ganaron algo”, explican. Recuerdan, además, que en 2023 el PRO perdió la interna frente a Mauricio D'Alessandro y ahora parece que no terminan de asumir la derrota.
En Almirante Brown, los libertarios relativizan el impacto de la reunión en Casa Rosada y la ven como un simple encuentro entre dirigentes. En el espacio de Juan Pedro Aquino, aseguran que no necesitan el respaldo territorial de Ritondo y Santilli para crecer en la zona.
No es la primera vez que rechazan la injerencia del PRO. En agosto pasado, los libertarios de Brown le marcaron la cancha a la diputada Florencia Retamoso, referente local de Bullrich, dejándole en claro que podían acompañar, pero sin imponer condiciones.
Un armador de Ritondo en el Conurbano confirma la resistencia de los libertarios: “Tienen miedo de perder sus lugares”, dice, en referencia a los sectores que rechazan cualquier tipo de acuerdo con el PRO.
En La Matanza, las diferencias entre el PRO y los libertarios vienen de arrastre. La raíz del conflicto fue la fiscalización del ballotage, cuando los de Macri acusaron a Luis Ontiveros, coordinador de LLA en el distrito, de querer manejar el tema sin abrir el juego a otras líneas internas. Desde entonces, las relaciones quedaron rotas.
En Quilmes, la disputa es más feroz. Karina Milei quiere desarmar el esquema que lidera el secretario de Culto, Nahuel Sotelo, que semanas atrás lanzó su propia línea interna con concejales y el periodista Walter Queijeiro. Para Karina, estos movimientos son una amenaza porque desconocen la autoridad de Sebastián Pareja y responden a Santiago Caputo.
Si finalmente se concreta la llegada de Santilli, algunos aseguran que Karina Milei podría impulsar a Martiniano Molina como su apuesta fuerte en Quilmes, con el objetivo de debilitar a Sotelo y reforzar el control de su espacio en la provincia.
Mientras el oficialismo busca ordenar su armado en territorio bonaerense, las internas siguen escalando. Los libertarios no quieren ceder espacios, el PRO intenta meterse en el juego y Karina Milei no está dispuesta a perder el control.
¿Hasta dónde llegará la pelea? Lo que parece claro es que, en el Conurbano, la disputa por las listas recién empieza.