La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este martes la reforma laboral promovida por el Ejecutivo nacional, en una sesión extensa y de alta conflictividad política que se desarrolló en el Congreso, en la Ciudad de Buenos Aires. El debate estuvo atravesado por el paro general convocado por la CGT y por una movilización de organizaciones de izquierda que terminó con incidentes y personas detenidas en las inmediaciones del Palacio Legislativo.
Desde las primeras horas, el clima parlamentario estuvo dominado por la confrontación. El bloque kirchnerista intentó que el proyecto regresara a comisión con el objetivo de dilatar su tratamiento, una estrategia que fue rechazada por el oficialismo y sus aliados. La iniciativa ya contaba con media sanción del Senado de la Nación, donde había sido aprobada con 42 votos afirmativos y 30 negativos.
Para acelerar la definición, La Libertad Avanza impulsó un recorte en la lista de oradores. Sin embargo, ante las críticas de la oposición, el oficialismo dio marcha atrás y habilitó la totalidad de las intervenciones previstas, en un gesto orientado a reforzar la legitimidad del debate.
Uno de los puntos clave de la jornada fue la eliminación del artículo 44, referido al régimen de licencias médicas, una concesión que destrabó apoyos decisivos. Con ese cambio, el proyecto fue aprobado en general con 135 votos positivos contra 115 negativos, una diferencia que reflejó tanto la capacidad de negociación del Gobierno como la consolidación de una mayoría parlamentaria dispuesta a avanzar con cambios estructurales en el sistema laboral.
Durante la votación estuvieron presentes en el recinto figuras centrales del armado político del Ejecutivo: Karina Milei, el vocero presidencial Manuel Adorni y el ministro del Interior Diego Santilli, una señal explícita de respaldo político a la iniciativa.
Tras la aprobación en general, la Cámara baja deberá votar en particular, de manera nominal, cada uno de los 26 capítulos que integran la reforma. Debido a los cambios introducidos durante la sesión, el proyecto deberá regresar al Senado para que la Cámara alta evalúe y convalide las modificaciones.
Mientras tanto, el tratamiento legislativo se dio en paralelo a una fuerte protesta sindical y social en el centro porteño. La jornada dejó en evidencia la profundidad del conflicto que genera la reforma laboral, tanto dentro como fuera del Congreso, y anticipa un escenario de tensión política sostenida.
135 votos a favor y 115 en contra en Diputados.
Se eliminó el artículo 44 sobre licencias médicas.
Hubo paro nacional de la CGT y protestas frente al Congreso.
El proyecto vuelve al Senado por las modificaciones.
Es una de las reformas centrales del programa económico de Milei.
Con este avance, el Gobierno nacional suma una nueva victoria legislativa en un año atravesado por debates estructurales. La reforma laboral se consolida como una de las piezas clave del programa libertario, orientado —según el Ejecutivo— a flexibilizar el régimen laboral, incentivar la contratación y dinamizar el mercado de trabajo. La definición final quedará ahora en manos del Senado, en un contexto político y social todavía abierto.