La sesión convocada este martes en la Cámara de Diputados para tratar la Ley de Modernización Laboral comenzó con un clima de máxima tensión política que alteró por completo el normal desarrollo del debate parlamentario.
El conflicto se desató cuando el presidente del cuerpo, Martín Menem, otorgó la palabra al diputado salteño de La Libertad Avanza, Carlos Zapata. La decisión generó una reacción inmediata de los bloques de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, que reclamaban una votación nominal solicitada previamente por el jefe del bloque kirchnerista, Germán Martínez.
Los legisladores opositores acusaron a Menem de “negar la palabra” y de “avalar el plan laboral del oficialismo”, lo que derivó en gritos, interrupciones constantes y la paralización efectiva de la sesión.
En medio del desorden, varios diputados abandonaron sus bancas y se dirigieron directamente al estrado presidencial para increpar al titular de la Cámara. Entre quienes protagonizaron el episodio se encontraban Julia Strada, Agustín Rossi, Mario Manrique, Lorena Pokoik, Aldo Leiva y Nicolás del Caño.
La escena, transmitida en vivo y replicada luego en redes sociales, dejó imágenes de empujones, discusiones a los gritos y un recinto completamente fuera de control, mientras el tratamiento del proyecto quedaba virtualmente suspendido.
El episodio más grave ocurrió minutos después, cuando la diputada kirchnerista Florencia Carignano, integrante de La Cámpora, se acercó a la mesa central donde trabajan los taquígrafos del cuerpo.
Según quedó registrado en video, la legisladora manipuló cables de alimentación eléctrica y de conexión a internet utilizados para el registro oficial de la sesión, en una maniobra que fue denunciada como un intento de boicot institucional para impedir el normal funcionamiento del debate parlamentario.
La situación fue filmada por la diputada libertaria Lilia Lemoine, quien increpó verbalmente a Carignano mientras registraba la escena. El video fue difundido posteriormente en redes sociales y generó un fuerte repudio público.
Tras difundir el material audiovisual, Lemoine reclamó consecuencias institucionales y sostuvo que el hecho “no puede pasar inadvertido”. Hasta el cierre de esta nota, no se informó oficialmente si la Presidencia de la Cámara avanzará con sanciones disciplinarias.
El escándalo profundizó el clima de confrontación durante el tratamiento de una de las iniciativas centrales del gobierno de Javier Milei, que apunta —según el Ejecutivo— a fomentar el empleo registrado y reducir la informalidad laboral en la Argentina.