El comercio exterior del sector autopartista argentino registró un salto significativo durante el último año, con importaciones que alcanzaron los US$ 10.319 millones, lo que representa un incremento del 11,6%, según datos de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC).
Este flujo de divisas destinado a la compra de insumos técnicos permite sostener el abastecimiento del mercado interno y avanzar en la modernización del parque automotor, en un contexto donde la competitividad depende cada vez más de la integración global.
La apertura comercial fue un factor determinante: el ingreso de autopartes desde China creció un 80,9%, totalizando US$ 1.464 millones. Se trata principalmente de transmisiones, neumáticos y piezas de motor, claves para el funcionamiento de la industria.
El impacto de esta dinámica se siente con fuerza en Córdoba, que reafirma su rol como principal polo industrial automotriz del país. La provincia concentra terminales y fábricas de componentes que dependen directamente del flujo constante de insumos importados.
La disponibilidad de piezas permite a las empresas sostener proyectos de inversión privada y planificar lanzamientos con estándares internacionales. Sin este esquema de abastecimiento, el crecimiento del sector quedaría limitado.
Además, el fortalecimiento de la logística global se vuelve central para garantizar previsibilidad en la producción, un factor clave para competir en mercados externos.
En paralelo, el sector también mostró una mejora en sus exportaciones, que llegaron a US$ 1.276 millones, alcanzando 135 países. Este dato refleja la capacidad de la industria nacional para insertarse en mercados exigentes.
El intercambio con socios estratégicos permite potenciar la capacidad instalada y sostener el desarrollo tecnológico en las plantas industriales, especialmente en Córdoba.