Jair Bolsonaro sufrió una caída en prisión y fue atendido

Arrancó con un golpe seco en plena madrugada y terminó con un pedido urgente a la Justicia. Lo que pasó dentro de la celda volvió a poner el foco...

12-01-2026 - Por Crítica Argentina

Arrancó con un golpe seco en plena madrugada y terminó con un pedido urgente a la Justicia. Lo que pasó dentro de la celda volvió a poner el foco en una pregunta clave: ¿qué tan delicada es la salud de Jair Bolsonaro hoy? Ese es el dato que muchos buscan entender.

El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recibió atención médica tras sufrir un traumatismo craneoencefálico leve luego de una caída en la prisión donde cumple condena, en Brasilia. El episodio encendió alertas por su estado físico y por las condiciones en las que permanece detenido.

Según confirmaron su equipo médico y su defensa, la caída ocurrió después de que Bolsonaro tuviera una convulsión mientras dormía. En ese momento, se golpeó la cabeza contra un mueble de la celda. El impacto derivó en una lesión leve, pero suficiente para requerir controles médicos.

Tras el hecho, los abogados del exmandatario presentaron un pedido urgente ante el Supremo Tribunal Federal (STF). En el escrito advirtieron sobre un “riesgo concreto e inmediato” para su salud y solicitaron que se autorice su traslado a un hospital para realizar estudios completos.

La defensa explicó que, por el tipo de lesión y los antecedentes médicos del paciente, era necesario avanzar con exámenes clínicos e imágenes, bajo supervisión especializada y con custodia policial. El objetivo: descartar complicaciones mayores tras el golpe en la cabeza.

El médico personal de Jair Bolsonaro, Cláudio Birolini, confirmó que debía ser evaluado en el hospital DF Star, en Brasilia. Según el profesional, las caídas son un factor de riesgo importante en su caso, debido a su historial clínico. Además, señaló que el equipo de salud ya había advertido sobre la posibilidad de episodios similares.

La familia también habló. Carlos Bolsonaro, hijo del expresidente, contó que encontró a su padre adolorido, con hematomas en el rostro y sangrado en los pies luego del accidente. También expresó preocupación por la demora en la atención médica y por el tiempo que llevó autorizar el traslado.

El episodio ocurrió pocos días después de que Bolsonaro recibiera el alta médica, tras estar internado nueve días en el mismo hospital. En esa internación fue sometido a una cirugía de hernia inguinal bilateral y a un procedimiento para controlar crisis persistentes de hipo, una afección vinculada a secuelas de la puñalada que sufrió en 2018.

Desde su regreso a la custodia de la Policía Federal, médicos cercanos habían señalado una evolución favorable. Sin embargo, en los últimos días se conoció que Bolsonaro tenía dificultades para dormir, atribuidas al ruido constante del aire acondicionado en su celda. Por ese motivo, la defensa también pidió mejoras en las condiciones de descanso.

 

Hoy, el foco está puesto en su recuperación y en el seguimiento médico. La caída en la prisión no fue grave, pero dejó en claro que su estado de salud sigue siendo un tema sensible y bajo observación permanente.