La pobreza en Argentina registró una caída significativa entre el primer semestre de 2024 y el segundo semestre de 2025, con un total de 11.460.800 personas que dejaron de estar por debajo de la línea.
El dato surge de una baja de 24,7 puntos porcentuales, pasando de un 52,9% —nivel heredado— a un 28,2%, marcando el registro más bajo desde 2018.
En términos absolutos, el fenómeno adquiere una dimensión contundente: sobre una población estimada de 46,4 millones, más de uno de cada cuatro argentinos logró salir de la pobreza en apenas dos años.
Más allá del porcentaje, lo que impacta es la velocidad del proceso. En los 731 días que abarcan 2024 y 2025, el ritmo promedio indica que cada 5,5 segundos una persona dejó de ser pobre.
Desglosado en distintas escalas:
En términos anuales, el promedio alcanza los 5,7 millones de personas, una cifra comparable a la población combinada de provincias como Córdoba y Mendoza.
El volumen de personas que dejaron la pobreza equivale a la población total combinada de países como Paraguay y Uruguay.
A nivel interno, la cifra es similar a sumar la población completa de 15 provincias argentinas, incluyendo Tierra del Fuego, La Pampa, Chubut y Misiones, entre otras.
Incluso en escalas más cotidianas, el número diario de personas que salen de la pobreza equivale a llenar completamente un estadio como el Movistar Arena.
Según los datos analizados, la caída se explica por un proceso de estabilización económica, con dos variables clave:
Este escenario permitió revertir el pico crítico registrado a comienzos de 2024 y consolidar una mejora sostenida en los indicadores sociales.
No obstante, el informe no detalla la distribución regional de la baja ni el impacto específico en provincias o municipios, un dato clave que aún queda pendiente para medir el alcance territorial del fenómeno.
La magnitud del proceso no solo se explica por la cantidad de personas, sino por la velocidad del cambio.
En apenas dos años, Argentina pasó de un escenario de crisis social profunda a una mejora acelerada, con millones de personas recuperando capacidad de consumo.
El dato central: nunca antes se había registrado una reducción de la pobreza de esta magnitud en un período tan corto.