La semana próxima será determinante para la agenda legislativa del presidente Javier Milei. Con las sesiones extraordinarias llegando a su fin, la Cámara Alta se prepara para discutir tres de los principales objetivos del Ejecutivo, en un cronograma que concentra definiciones políticas y económicas de alto impacto.
Tras el aval de Diputados —con modificaciones— a la modernización laboral, el proyecto vuelve al Senado para su revisión definitiva. En el oficialismo descuentan que no habrá sobresaltos y apuestan a una sanción final que consolide el rumbo de las reformas estructurales.
Según confirmó la presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, el jueves se debatirá la ley penal juvenil que reduce la edad de imputabilidad. La iniciativa ya cuenta con media sanción en Diputados y se encamina a su definición en la Cámara Alta.
Ese mismo día también se tratará la designación de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica y ante la Unión Europea, además del proyecto de reforma de la Ley de Glaciares.
Esta última propuesta es prioritaria para varios gobernadores que buscan potenciar los perfiles productivos de sus provincias, especialmente aquellas con fuerte perfil minero. El impulso proviene de mandatarios del norte con interés en destrabar inversiones vinculadas al litio y el cobre, sectores estratégicos para el crecimiento exportador y la generación de divisas.
El viernes será el turno de la reforma laboral, uno de los ejes centrales del programa económico del Gobierno. El Senado ya había aprobado el texto original con 42 votos en general, pero ahora deberá resolver si acepta o rechaza la modificación introducida por Diputados, que eliminó el artículo 44 referido a licencias médicas.
Si el Senado acepta los cambios, la ley quedará sancionada.
Si insiste en el texto original, el proyecto podría entrar en una nueva instancia de negociación.
Ese mismo día también está prevista la discusión del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que ya obtuvo un amplio respaldo en Diputados, incluso con votos del peronismo no alineado. En el oficialismo esperan repetir el apoyo en la Cámara Alta para avanzar con una apertura estratégica de mercados.
Durante las extraordinarias, el sector de Unión por la Patria alineado con Cristina Kirchner se opuso de manera sistemática a las iniciativas del Ejecutivo. En contraste, el Gobierno logró acompañamiento transversal para avanzar con la reforma laboral, la baja de imputabilidad y el acuerdo comercial con Europa.
La combinación de estos tres proyectos configura una semana decisiva para la Casa Rosada. Para el oficialismo, una aprobación definitiva implicaría mayor previsibilidad económica, fortalecimiento del orden jurídico y mejores condiciones para la inversión en sectores estratégicos.